John Campea en The Movie Blog levanta la voz de protesta, y con razón. La infame MPAA (Motion Picture Association of America) ha logrado lo inaudito: el Congreso estadounidense acaba de rechazar la petición de una organización llamada Electronic Frontier Foundation, la cual solicitaba que sea permitido copiar películas compradas legalmente a dispositivos portátiles de video, como el iPod y similares. (¡Como si fuera necesario pedir tal cosa!).

Es decir a partir de ahora, si vives en EE.UU., compras un DVD original, y lo quieres ripear para verlo donde quieras y a la hora que quieras, estás cometiendo un delito. Así de simple. Así de paranoicos se han puesto.

En la petición rechazada se argumentaba lo siguiente, echando por tierra lo que afirmaban los idiotas de la MPAA:

The empirical evidence proves just the opposite. During the previous exemption period, DVD sales and profitability continued to grow at an astonishing pace. In fact, DVD sales have proven to be more profitable for motion picture studios in recent years than the formats they replaced, even at a time when DVD ripping software has been popular. In addition, major motion picture studios have continued to release new DVD titles in ever-increasing numbers.

Y no hay que ser un especialista en el tema, o en la industria, para darse cuenta de esto. Lo vemos todos los días. Los grandes estudios de Hollywood están llenándose los bolsillos con la venta de DVDs que muchísima gente está comprando, la salida a la venta de ciertos títulos es todo un evento, que se promociona con toda la pompa del mundo… y ahora resulta que no puedes hacer lo que te venga en gana con un producto que compraste legalmente.

En fin, luego vendrán más redadas internacionales para capturar a “los malvados piratas” que proveen a la gente con un servicio que los entes oficiales se niegan a dar, en incluso se atreven a prohíbir.