De acuerdo un estudio mencionado en el New York Times, la mayoría del público preferiría un secuela que tenga un nombre propio a una que lleve tan sólo un número consecutivo. Esto es mejor explicado por unos de los encargados del estudio de marketing:

If James Bond was ‘James Bond 22,’ or whatever number they’re at, people would probably be a lot less interested.

Pues ahí sí que tiene razón. Por mi parte, a la memoria solo se me vienen nombres poco atractivos para secuelas por demás innecesarias, supongo que con tanta historia exprimida al máximo ($$) uno ya le tiene temor a lo que nos quieran vender con las segundas, terceras o enésimas partes de una cinta.