Riding in Cars with Boys es un film de Penny Marshall basado en la novela homónima de Beverly d’Onofrio.

La vi de casualidad. RICWB es una película que pasa desapercibida y que uno no la ve hasta que llega al cable o por accidente alguien la alquila en una fiesta de poca monta.
Sin embargo, no se puede negar que estas películas a veces (y varias veces) funcionan.
En este caso, porque está basada en una novela autobiográfica y ya el título es simple y efectivo; honesto. Bev se la pasa andando en autos con sus distintos chicos. (En español la tradujeron “Los chicos de mi vida”, que también cierra bastante bien).
Ah, eso, RICWB es una película honesta. Todo el tiempo nos dice que Bev tiene la vida arruinada y nunca sale adelante del todo. Pero además lo dice con crudeza, sin amabilidad, y lo repite y nos desgasta como público. Es demasiado honesta. Y lo peor: realista.
No obstante, lo dice bien. Lo cuenta.
Entonces, RICWB tiene actores muy bien insertados en sus papeles (¡en especial el pequeño Jason!), una trama no tan original, pero no por ello menos verdadera, es ciertamente atrapante, y además emociona. Es adorable por tragicómica.
Y qué sé yo, es sencilla, pero - repito - honesta. Es como un amigo contándonos una historia. Nos sentamos a escucharla no porque sea genial, sino porque es suya. (Y porque sabemos que de alguna forma terminará bien por trágica que sea).
Finalmente, Riding in cars with boys es esa pequeña película que nos encanta recomendar para pequeños momentos.






Una consulta que siempre me ha surgido al ver la carátula de los dvd’s: ¿Qué significa “Thumbs up”?… o.ô
Viene de la frase “Two Thumbs Up!”, “Dos pulgares para arriba”, o sea la señal máxima de aprobación a una película (o lo que sea en general, le subes el pulgar para darle tu aprobación). Esta frase la hizo popular el crítico estadounidense Rogert Ebert.