Durante su estadía en Roma por el primer festival de cine que se celebra en esa ciudad, Martin Scorsese ha dicho a la prensa que desea darse un descanso de los blockbusters de Hollywood para dedicarse de lleno a un anhelado proyecto personal, uno que lo tiene desde hace 15 años. Se trata de la adaptación de una novela japonesa, aquí comenté al respecto hace unas semanas. El director ya había adelantado hace casi un año su intención de dejar los grandes estudios, y ahora confirma lo dicho.
Curiosamente su última película The Departed, por la cual fue ovacionado en la presentación en el Festival de Roma, es un film que costó una bicoca: $90 millones, salidos de las cuentas de Warner Bros., y ya se convirtió en la película de Scorsese que mejor le ha ido en la taquilla en su primera semana de estreno en los EE.UU.
El problema según Marty es que siente cada vez más que cuando una cinta tiene un gran presupuesto detrás existen menos posibilidades de correr riesgos creativos, restringiendo a directores como él. Y lo dice ahora, luego de haber hecho The Aviator y Gangs of New York, tremendos armatostes de producción en los que sin lugar a dudas se notó un Scorsese encorsetado, sobretodo en la Gangs.
Scorsese no cree que pueda seguir habiendo muchas coincidencias entre las películas que las majors quieren hacer y las películas que él quiere hacer. Es es el caso de su próximo proyecto al cual piensa dedicarle todo su tiempo desde ahora, siempre con un pequeño presupuesto. Pero como dice el título de este post, el buen Marty reconoce que no podría negarse a una oportunidad para hacer un film como The Departed, pues “sería tentadora, es como una enfermedad. Es como una droga.” Bueno, con tal que sea de la buena…

