Vaya que esta señora de Atlanta no tuvo niñez, ni algo de imaginación:
Laura Mallory, madre de cuatro hijos, le dijo el martes a la Junta Educativa del Condado de Gwinnett que la popular serie juvenil de ficción es un intento “maléfico” de adoctrinar a los niños a la religión wicca. La abogada de la Junta Educativa, Victoria Sweeny, dijo que si las escuelas retiraran todos los libros que hacen referencia a brujas, también tendrían que prohibir clásicos como “La Cenicienta”.
¡A la hoguera! Me compadezco de esos cuatro pequeños hijos.


¿Una madre solamente? Lo dudo mucho