Hace unos días volví a ver Heat, de Michael Mann, una de mis películas preferidas.

Pienso que en muchos sentidos es una clase magistral de cómo hacer cine (de acción).

Y como lamento que haya pasado un tanto más desapercibida de lo que debería haber sido, teniendo en cuenta su director, sus protagonistas, ¡y su genialidad!, les dejo aquí dividida en dos la escena del tiroteo dentro y fuera del banco.

(Aunque, por sobre todas las cosas, recomiendo comprar el DVD)