Sergei M. Eisenstein, el maestro ruso director de aquella pieza fundamental del cine universal que fue El acorazado Potemkin (1925), intentó realizar durante los primeros años de la década del 30 una película sobre México, pero nunca fue terminada por falta de recursos.

La cinta es ¡Que viva Mexico! (1932), y constaría de seis partes “Calavera”, “Sandunga”, “Maguey”, “Fiesta”, “Soldadera” y “Epilogue”. Ricardo de Vivir México nos recuerda que una versión restaurada será presentada por primera vez en ese país, incluyendo música en vivo interpretada por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México. La cita es hoy 17 de setiembre a las 6:00 p.m. Imperdible.