La marche de l’empereur de Luc Jacquet se ha convertido en un hito del cine documental, más taquillera que War of the Worlds de Spielberg. Rompiendo con el modelo de cine documental, esta película introduce historias y peripecias que van aconteciendo a los pingüinos en su interminable marcha. Los animales son doblados para permitir una total empatía.

Para la música se utiliza pop francés que acrecienta la ruptura con el documental clásico.

Este curioso documental posee todos los ingredientes para seducir al espectador.